He tenido mis oídos abiertos a las opiniones de propios y
extraños en torno al problema de la Reforma Educativa, el pequeño detalle aquí
es que nadie es extraño en este problema, todos somos educandos en algún momento,
mientras unos pocos, porque aún siendo miles siguen siendo unos pocos, son los
educadores, y sé perfectamente que hay mujeres y hombres que soñaron con ser
maestros y que con esfuerzos cumplieron sus objetivos y hoy lo son, pero el
asunto de la educación es mucho más grande, más complicado, y hay algo
atravesado, que es la situación laboral de los maestros, que nada tiene que ver
con lo académico, la verdad es que desde que se instituyó la educación pública,
con plazas vitalicias, "Cualquiera se convertía en maestro"... el que
le heredaron la plaza, el que la compró, el que pasó de panzaso, el que se la
regalaron por ser amigo del secretario del sindicato o del mismo gobierno, y
una vez teniendo la plaza, se dedicaban a pasear por la escuela, a pasar a los
niños medio enseñando, pero como buenos mexicanos siempre lo toleramos, como
toleramos tener policías corruptos, gobernantes ineptos, servidores públicos
prepotentes y flojos, perdónenme los verdaderos maestros, pero la reforma es
necesaria, porque hay demasiados oportunistas cuidando a nuestros hijos,
sobrinos, y demás niños.... Estoy de acuerdo, ¡defiéndanse y defiendan sus
derechos!, pero no defiendan a holgazanes, flojos y oportunistas que no les
importa aventar al mundo a niños que no saben escribir, no saben matemáticas,
no saben historia, y muchas cosas más.... para mí un reflejo de esa falta de
educación es esa apatía que tenemos los mexicanos por participar en la
construcción de nuestro país, dejamos siempre que unos cuantos decidan porque nadie
nos enseñó la importancia de la participación ciudadana.... Hace unos días leí
un artículo de Álvaro Cuevas que señalaba que la reforma es una reforma laboral disfrazada de
educativa, tal vez tenga razón en ese enfoque, y estoy totalmente de acuerdo con que los
maestros ganen bien, de verdad bien, pero quien se lo merezca, ¡Tenemos Que Dignificar
Al Profesor!, que todos sepamos que no cualquiera puede ser Maestro, porque se
necesita vocación, MUCHA PREPARACIÓN, constancia, disciplina, inteligencia, y entonces
nadie diría nada, pero cuántos maestros creen que hay dispuestos a vivir en una
comunidad rural, como el señor que entrevistan en el video que difundieron por
la red, si cuentas los comisionados tal vez te darás cuenta de que no muchos.
¿Cuántos se preocupan realmente por prepararse, por seguir aprendiendo y
actualizarse? No por ganar puntos, sino por adecuar la educación al mundo
actual rediseñando su enseñanza de normalista de hace 20 años, esto lo digo
porque conozco más de un maestro que no sabe usar una computadora, mucho menos
lo básico de inglés. Yo mismo me he dado a la tarea de consultar a mis amigas y
amigos maestros, la pregunta fue: ¿Si quisieras hacer una Escuela privada, que
fuera la mejor Escuela de la ciudad, que logre prestigio y niveles de educación
realmente altos, a cuántos maestros de tu escuela contratarías? Y el índice es
realmente bajo, apenas pasando el 50 por ciento en promedio, esa es la realidad que yo observo, y mis
amigos maestros observaron y me lo expresaron con sinceridad, ¿y que va a pasar
con los alumnos de los otros 40 maestros? ¿Qué futuro les espera?
Lamentablemente los Buenos Maestros vienen arrastrando a
malos maestros, a los flojos, holgazanes, corruptos, sin vocación, hay
generaciones enteras de dinero robado en esa estafa que nos vendieron como
educación, y que nadie tuvo más educación para poder decir “eso no está bien”,
y los que la tenían no lo decían por conveniencia, creo que se tiene que
cambiar eso, tiene que limpiarse ese lastre, eso miles de maestros que no
enseñan ni quieren enseñar, respeto mucho a mis maestros, pero simplemente en
mi historia personal, que yo estudié en escuela pública, los buenos maestros realmente los puedo contar
con los dedos de las manos, y sé y estoy convencido que México tiene mucha
gente que ama este hermoso país, que quisiera dar lo mejor en lo que les toca a
hacer a cada quien, y así debe haber miles de maestros que quedaron desplazados
por el amigo del jefe, el hijo del compañero, el sobrino del líder sindical, y
nadie dijo nada, una vez más nos quedamos callados, y ahora, que lo que está en
juego es un sueldo, vacaciones y la exigencia de más preparación, todo parece
de primordial importancia, ¡es imperdonable! perdónenme pero que poca… Nos
quedamos callados cuando llegaban los libros de texto con errores, cuando
frente al grupo estaba alguien que ni siquiera sabía lo que hacía, nos quedamos
callados durante años cuando las cuotas se iban a quien sabe dónde, nos
quedamos callados cuando reprobaban a niños con problemas de aprendizaje y
capacidades especiales, cuando los hacían a un lado y no les enseñaban, nos
quedamos callados cuando los niños más pobres se quedaron sin educación… Este
país es un gigantesco rompecabezas, y se tiene que cambiar parte por parte y la
educación es quizás el pilar más importante que nos sostiene, creo que llegó el
momento de reforzarlo y hacer que apoyados en él crezca esta nación. Cuando
escucho maestros que dicen, “¡Nadie nos preguntó a nosotros, no nos consultaron
y nosotros somos los que sabemos, nosotros somos los que lidiamos con los niños
todos los días!... Desde mi perspectiva los
maestros tuvieron la educación en sus manos durante muchos años, por lo menos
desde 1989, y se dedicaron a fortalecer un sindicato, no la educación, y ese
árbol de corrupción creció y se expandió y enraizó, esas raíces son las que
ahora hay que cortar, porque ahogan a la parte buena, hay que cortarlas para
que salgan nuevas hojas, en por lo menos 24 años que pintaban para vitalicios
tuvieron voz y voto, y por la educación se hizo muy poco, no se trata de
privatización, porque la escuela tiene mucho que es privada, no recuerdo un año
que no se pague cuotas, pero ese es otro tema, el tema aquí es la educación.
Para concluir, yo estoy de su parte, de parte de los
verdaderos maestros, de los que si estudiaron, de los que si les preocupa el FUTURO
DE LOS NIÑOS, porque eso es lo que tienen en sus manos, no es una materia, un
grupo y unas cuantas horas de clases por cubrir, es la vida de un niño que va a
ser cambiada por lo que ustedes le siembren en sus pequeñas mentes, en sus
pequeños corazones, no dejen que un puño de oportunistas sigan maltratando a
nuestros niños mexicanos, no dejen en esas manos a nuestros pequeños genios,
ese derecho es de ustedes, de los que aman la pedagogía y se leyeron enteritos
a Pieget, a Vigotski, a Monserrat Moreno, Margarita Gómez Palacios y otros
tantos más, los que soñaron con ver a sus niños graduados, enfilándose para ser
grandes profesionistas, ese derecho es de ustedes que aman a México y sus
hijos, las oligarquías se originan en la discriminación, en dejar la
preparación y la educación para unos cuantos, a los destinados a tener el
poder, no dejemos que eso pase, hagamos que todos tengamos derecho a educación
de calidad, hagamos que los talentos mexicanos no tengan pretexto para
fracasar, por piedad, este país necesita de una decisión importante, dejar de
lado la tolerancia que hemos tenido hacia los malos mexicanos, apoyen a los
verdaderos maestros y la sociedad los va a respaldar, estoy seguro de eso. Es
un hecho que la evaluación representa un exigencia, pero de que otra forma vamos
a diferenciar los buenos de los malos, como limpias la cosecha si no es
evaluándola, ¿por qué evaluarla después de que las normales avalaron su título?
por favor, eso no creo que sea necesario contestar.
El futuro alcanzó a los maestros mexicanos, y resulta que
nadie había propuesto una reforma educativa, nadie hizo nada por limpiar el
sistema educativo mexicano, pasó décadas y décadas lleno de irregularidades,
hoy la historia reclama y los atropella con esta reforma mal hecha, pedacera,
no integral, apresurada, discúlpenme mis amigos maestros, pero México necesita
que esto cambie, y tienen que empezar, lamentablemente ustedes nunca tomaron la
iniciativa en ese sentido, y es por eso que la sociedad tiene esa disyuntiva
entre apoyarlos o no, escuché discursos de profesoras y profesores que hablan
del peligro de perder sus derechos, de las tranzas del gobierno, de los motivos
de sus protestas, de la abnegación del maestro rural… y una vez más los
maestros hablan de todo, menos de educación, dicen saber quién es el mafioso,
quien es el delfín, el infiltrado, el traidor, el grillo, el tranza, conocen
los planes malévolos de un Gobierno que pinta para represor, pero NADIE SABE
CÓMO MEJORAR LA EDUCACIÓN, porque eso, eso hay que estudiarlo detenidamente,
analizarlo y tal vez en unos años empecemos a cambiar.
Maestros, quiero que nos ayuden a solucionar el problema,
no maestros que caen en lo mismo que critican, en proteger intereses
personales, o de pequeños grupos de coordinaciones o sindicatos, quiero maestros
que denuncien a los malos maestros, y al los buenos los promuevan, los
reconozcan, tenemos mucho potencial desperdiciado en manos de ineptos, esa
debería ser la primicia del SNTE del la CNTE y demás organizaciones, primero
depurar sus escuelas, limpiarlas, y que estén los mejores, que ganen bien los
mejores, y que escalen los mejores, están en una coyuntura histórica de la cual
deberían sacar provecho y darle la espalda a los malos líderes y diferenciarse
de los que van por ahí destruyendo a México y perjudicando a su gente, sus
calles, sus negocios, ¿cómo te sentirías si para reclamarle a mi jefe un
aumento de sueldo me siento en la puerta de tu casa, y no te dejo salir
trabajar? Así no creo que se gané esta batalla, habrá que ser más audaces,
inteligentes y verdaderos estrategas, primero políticos y después ser unos
verdaderos ingenieros de la educación y diseñar junto con el Gobierno Federal
un verdadero sistema educativo de calidad que por fin nos saque de este rezago.
No son miles de policías, no es la captura de
delincuentes, no es ni siquiera el comercio exterior ni las alianzas
estratégicas internacionales, ni el Procampo, Oportunidades o Seguro
Popular, es LA EDUCACIÓN la que nos
puede sacar de este letargo del que nos quejamos los mexicanos todos los días.
Me despido expresando con todo mi corazón mi respeto a
los maestros, porque si hay algo que amo en esta vida es aprender y comprender
y eso me lo enseño un maestro.
Dice Serrat que el hombre tiene tres enseñanzas
primordiales, la casa, la calle y la escuela. Buen día y que Dios bendiga mi
País.